GENEALOGÍA BERMÚDEZ DE CASTRO
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PEDRO GONZÁLEZ DE LARA Y LA PRIMERA CRUZADA.

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        Tras la derrota de Sagrajas (año 1086) Alfonso VI solicitó la ayuda de todos los caballeros europeos dispuestos a defender la cristiandad frente al enemigo norteafricano (1). Desde Francia acudieron, entre otros, tres condes que acabarían casándose con sus hijas: Raimundo de Borgoña, que casó con la infanta Urraca y fueron Condes de Galicia y padres de Alfonso VII; Enrique de Borgoña, que casó con la infanta Teresa y fueron Condes de Portugal y padres del primer rey de Portugal; Raimundo de Saint-Gilles, que casó con la infanta Elvira y fueron Condes de Tolosa, a quienes nos referiremos más adelante.

        Pero la cristiandad no solo corría peligro en la Península Ibérica: al otro lado, en el este latino, los mahometanos habían ocupado la Península Arábiga incluyendo la Ciudad Santa de Jerusalén. El papa Urbano II convocó un Concilio en Clermont, en el año 1095, para proponer y tratar cuanto convenía a la conquista de los Santos Lugares de Jerusalén, libertándolos así de la dominación de los infieles (2).

        Se organizó un ejército de cerca de cien mil hombres (3) llegados de todos los reinos cristianos. Entre ellos destacó Raimundo de Saint-Gilles, ya Conde de Tolosa, que llegó acompañado de su esposa, la infanta Elvira, que traía, a su vez, su comitiva (4). Teniendo en cuenta que dicha comitiva debía proteger a la propia infanta, cabe pensar que su padre, Alfonso VI contara con los mejores hombres de su ejército. A la cabeza del ejército de Alfonso VI estaba, en esos años, Pedro González de Lara, Alférez Real desde 1087 a 1091 (5). Margarita Torres sospecha que este caballero debió encabezar dicha comitiva pues desaparece del entorno cortesano durante los años que duró la Primera Cruzada (5). Sea como fuere, la expedición partió de Francia atravesando Los Alpes hacia Lombardía, la Dalmacia y la Grecia por las cercanías de Salomónica y de Macedonia, llegaron con infinitos trabajos hasta Constantinopla, donde se embarcaron para terminar en el Asia (6).

        Al pasar por Nicea salió al frente el enemigo poniendo en peligro al Conde de Tolosa, que a punto estuvo de perder la vida si no fuera por una compañía de españoles que allí había entre los que estaba Pero González el Romero, que era muy buen caballero de armas, y era natural de Castilla, e hizo mucho bien aquel día; así que a tres de los moros mató por sus manos de lanza y de espada (7). Margarita Torres cree que ese Pedro González “El Romero” podía ser el de Lara (8).

        Ese mismo Pedro González (“El Romero” o el de Lara) volvió a destacar en Antioquía cuando los moros quemaron, por la noche, las embarcaciones de los cristianos; el Conde de Flandes, que estaba de guardia esa noche, salió en solitario a perseguir a los incendiarios matando a algunos de ellos, pero al ser superado en número se encontró en desventaja hasta que llegaron a socorrerle un caballero francés y nuestro Pedro González, que dio tan gran golpe a un moro por las espaldas con una lanza que traía a sobre mano , que se la sacó por los pechos más de un codo y dio con él muerto en tierra (9).

        El 15 de julio de 1099 culminó la Primera Cruzada con la conquista de Jerusalén (10). La tranquilidad de los años posteriores permitió el asentamiento de aquellos que habían participado en la conquista que obtuvieron, como recompensa, la tierra conquistada (11). Entre ellos estaban los Condes de Tolosa que se vieron favorecidos, además, con el nacimiento de un hijo al que llamaron Alfonso Jordán (10).

        En febrero del año 1105 falleció Raimundo de Saint-Gilles (10). Siete meses después reaparece Pedro González de Lara en la documentación cortesana de Alfonso VI, lo que, para Margarita Torres, parece indicar que el de Lara fuera enviado por la Infanta Elvira para comunicar el fallecimiento de su esposo (12). Solo así se entendería que Pedro González de Lara adquiriera la dignidad condal en 1106 de forma tan repentina y extraña para alguien que estuvo ausente tanto tiempo (12).

        Tras la muerte de Alfonso VI (año 1109) el trono se disputó entre Alfonso VII y Alfonso I de Aragón. Por diversas circunstancias Pedro González de Lara militaba en el bando del aragonés mientras que Alfonso Jordán se encontraba en el contrario. Alfonso defendía el sitio de Bayona mientras Pedro González dirigía el cerco. Cuenta la Crónica de Alfonso VII que fue el propio Pedro el que quiso resolver el enlace en combate personal en el que la lanza de Alfonso derribó al de Lara del caballo fracturándose un brazo en la caída. Falleció a los pocos días (13).

        Pedro González de Lara no fue el único caballero de los reinos peninsulares que participó en las Cruzadas. Veremos otros en otra ocasión.

9 de noviembre de 2017


Datos de:

 

1.- TORRES SEVILLA-QUIÑONES DE LEÓN, Margarita: Cruzados y peregrinos leoneses y castellanos en Tierra Santa (SS. XI-XII). Revista Medievalismo. Nº 9. SEEM. 1999. Páginas 64. Puedes descargarlo en PDF pinchando aquí. (En adelante se citará únicamente como TORRES SEVILLA).

2.- FERNÁNDEZ DE NAVARRETE, Martín: Españoles en las Cruzadas. (1756-1854). Seguiremos la reedición de Libros de Arena. Ediciones perdidas. Almería. Puedes descargarlo en PDF pinchando aquí. Página 3. (En adelante se citará únicamente como NAVARRTE).

3.- Según MAINBORG: Hª des Crosaidos; Lib. I. Página 128. Citado en NAVARRTE. Página 3.

4.- NAVARRTE. Página 6.

5.- TORRES SEVILLA. Página 67.

6.- NAVARRTE. Páginas 3 y 5.

7.- NAVARRTE. Página 9 quien cita, en su Nota Nº 27, a La conquista de ultramar, Libro II, cap. 49.

8.- TORRES SEVILLA. Página 70.

9.- NAVARRTE. Página 10 quien cita, en su Nota Nº 28, a La conquista de ultramar, Libro II, cap. 53.

10.- TORRES SEVILLA. Página 68.

11.- TORRES SEVILLA. Página 71.

12.- TORRES SEVILLA. Página 69.

13.- TORRES SEVILLA-QUIÑONES DE LEÓN, Margarita: Linajes Nobiliarios en León y Castilla (Siglos IX-XIII). Junta de Castilla y León. Consejería de Educación y Cultura. 1999. Página 222.