GENEALOGÍA BERMÚDEZ DE CASTRO
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EL SEÑORÍO DE SANTIAGO.

 

 

         Alfonso II aprovechó el hallazgo del sepulcro del apóstol Santiago (año 829) para establecer dos comunidades monásticas en el lugar, convertirlo en sede episcopal y establecer un señorío jurisdiccional de tres millas. Ordoño I amplió el señorío a seis millas en el año 858; Ordoño II a doce millas en 915 y en el año 924 se amplió con el territorio de Montaos, Bergantiños, O Salnés, Ulla y otras. En tiempos del Obispo Gelmírez se completó el espacio entre los ríos Ulla y Tambre (1).

 

         Dentro del límite del Señorío de Santiago se encontraban diversas jurisdicciones señoriales que acabaron refundiéndose con las nobiliarias de los Moscoso, Ulloa y Lantaño (2).

 LA TIERRA DE SANTIAGO Y LOS SEÑORÍOS VECINOS

CON LOS QUE MANTENÍA CIERTA RELACIÓN DE VASALLAJE

 

         El Señorío de Santiago era, por su antigüedad y extensión, el más importante del Reino de Galicia (3). Su dominio señorial estaba reservado para los prelados compostelanos cuya jurisdicción civil y criminal era tan amplia, por privilegio especialísimo, que en él no tenía entrada la justicia real, ni siquiera para perseguir o juzgar los delitos más graves, como homicidios, raptos, etcétera. Y como no era dado que ni los Arzobispos ni los ministros eclesiásticos persiguiesen ciertos delitos, surgió la necesidad de investir una persona seglar con los poderes suficientes como para poder ejercer la justicia en toda la jurisdicción del Señorío de Santiago: el Pertiguero Mayor de Santiago, que nombraba, a su vez, a otros caballeros que ejercían esa autoridad en los distintos distritos en que estaba dividida la Tierra de Santiago (4).

 

         No resulta fácil establecer hasta qué punto los Señoríos de Montaos, Altamira, Ulloa, Andrade, Gondar, Lantaño y Sotomayor debían vasallaje al Arzobispo de Santiago pero cabe suponer que sería tanto más dependiente cuanto más nos alejemos en el tiempo y fueran “independizándose” con el paso de los años, sobre todo tras la victoria de Enrique de Trastámara.

 

         En los capítulos siguientes veremos, por separado, cada uno de esos Señoríos.

  

Datos de:

 

 

1.- BARREIRO SOMOZA, José; El Señorío de la Iglesia de Santiago. Gran Enciclopedia Gallega. Silverio Cañada editor. Santiago. 1984. T. 28. Páginas 32 y 33.

 

2.- PARDO DE GUEVARA, Eduardo: El Mariscal Pardo de Cela. Editorial Alvarellos. Lugo, 1981. Página 52.

 

3.- Ídem página 51.

 

4.- Ídem.