GENEALOGÍA BERMÚDEZ DE CASTRO
La web de los Bermúdez de Castro

BIOGRAFÍA DE FERNANDO (BERMÚDEZ) DE CASTRO.

 

 

          Fernando nació hacia 1430 (1) como segundo hijo de Pedro Bermúdez de Montaos y Leonor de Castro (2).

 

        Su padre administró, en usufructo, el territorio de Montaos (3) y su madre procedía de los poderosísimos Castro que lo habían sido todo en Galicia: Señores de Lemos, Adelantados Mayores, Pertigueros de Santiago… De hecho, sus primos, los Condes de Lemos, seguían siendo los más poderosos de Galicia (4). Quizá por eso Fernando y sus hermanas (Beatriz, Isabel y María) usaron el apellido de la madre (2). Su hermano Pedro, en cambio, al ser el sucesor de las tierras de su padre, usó el apellido Bermúdez.

 

        Y así fue: en 1445 falleció Pedro Bermúdez de Montaos “El Viejo” y su hijo homónimo recibió en feudo del Arzobispo de Santiago los bienes que ya había usufructuado su padre: la merindad de Penaflor, la de Dubra, Vilaprego y Montaos (5).

 

         En 1455 Fernando fue ordenado diácono (6), comenzando así su vida eclesiástica como tantos otros segundones de la época. Dos años más tarde ya era Arcediano de Nendos (7).

 

        Mientras su hermano Pedro siguió el modelo de caballero medieval combativo y hostil hacia el Arzobispo de Santiago, Fernando se mostró menos beligerante con los intereses de la Mitra Catedralicia (7).

 

        Con la muerte sin sucesión de Pedro, ocurrida en 1463, Fernando asumió la jefatura de la Casa (7) y comenzó a usar el apellido “Bermúdez” (asociado al Señorío de Montaos) sin renunciar al “de Castro” que había estado usando hasta entonces: con ese apellido aparece en un pergamino fechado en 1464 en el que Fernando Bermúdez de Castro, arcediano de Nendos, dice ser hijo de Pedro Bermúdez de Montaos y hermano de otro Pedro Bermúdez, ambos fallecidos en esa fecha. Dicho pergamino puede tenerse por el documento más antiguo en el que aparece el apellido Bermúdez de Castro.

 (Pincha en la imagen para ampliar)

Arquivo do Reino de Galicia. Colección de documentos en pergamino. Sig.: P-662

(Publicado con autorización de la CONSELLERÍA DE CULTURA, EDUCACIÓN E ORDENACIÓN UNIVERSITARIA. Expediente: 2014/122.)

 

        Como se verá más adelante, el uso de ambos apellidos unidos se convirtió en el símbolo de las dos “personalidades” que Fernando combinó a la perfección: como eclesiástico llegó a Deán de la Catedral de Santiago y como Señor de Montaos fundó el vínculo y mayorazgo de Montaos independizándose del Arzobispado con una destreza inimaginable.

 

        Durante los años de dominación irmandiña (1467-1469) Fernando se mantuvo fiel al arzobispado donando, incluso, bienes a favor de la mesa capitular (7).

 

        Con la vuelta del Arzobispo, Fernando continuó fiel y no se adscribió a la confederación anti-arzobispal que suscribieron los principales linajes nobiliarios de Galicia en 1470 (8).

 

        Tal fidelidad resultó decisiva para la restitución de los bienes de Penaflor que habían sido requisados a su hermano Pedro y para que el Arzobispo permitiera que su vasallo Fernando se identificara públicamente como Señor de Montaos. Fue el primero en hacerlo (8).

 

        Con todo ello, en 1484 y 1485 ejerció como comendatario del Monasterio de Antealtares y en 1489 accedió a la dignidad de Deán del Cabildo de Santiago (9).

 

        Aparte del arzobispado, el buen talante de Fernando favoreció también la relación con los Reyes Católicos que pronto dio sus frutos:

 

- En 1489 Fernando consiguió, por parte de los Reyes Católicos, la legitimación de un hijo natural llamado Pedro Bermúdez de Castro (10).

 

- En 1494 contribuyó a convertir la Iglesia de Santa María del Campo de La Coruña (pincha aquí si quieres saber cómo llegar) en Abadía Secular, de la que se convirtió en su primer Abad (11).

 

- En 1495 le fue otorgada la merced regia consistente en el pago de 60.000 maravedíes anuales sobre las rentas reales aportadas por sus dominios en agradecimiento por su compromiso con la Monarquía (12).

 

- En 1496 participó, junto a su hijo Pedro, en la custodia de la ciudad de La Coruña en representación de los Reyes Católicos a petición de la propia ciudad (12).

 

- En 1504 estableció el vínculo y mayorazgo de Montaos en favor de su hijo Pedro (13).

 

- Testó en enero de 1515 y falleció al mes siguiente (14).

 

        En definitiva, Fernando Bermúdez de Castro se adelantó a su tiempo y, lejos de comportarse con beligerancia y hostilidad con sus coetáneos, como lo habían hecho los grandes señores del siglo XV, incluido su hermano (15), mostró fidelidad a Dios, al Papa y al Rey con las virtudes propias de la nobleza confesional que se implantaría en la segunda mitad del siglo XVI: la bondad, la generosidad, la constancia y el valor (16). Gracias a ello consiguió los favores que jamás habría conseguido por la fuerza: legitimar un hijo natural, establecer un señorío independiente del arzobispado, contribuir a erigir una colegiata en la ciudad que le elige como representante de los Reyes Católicos…

      Siendo deán de la Catedral de Santiago dejó plasmado su escudo en el Breviaro "de Miranda". Se comentará a continuación.

 Texto revisado el 5 de abril de 2017

        

Datos de:

 

1.- BARRAL RIVADULLA, Dolores: La Coruña en los Siglos XIII al XV. La Coruña. 1998. Página 214.

 

2.- Según el testamento de Pedro Bermúdez de Montaos de 1455. Archivo Histórico Universitario de Santiago. CM c. 17, p.1. Una copia de dicho testamento se encuentra en el Archivo de los Duques de Alba, Sección de Lemos C-283-1 y 2. Véase también BARRAL RIVADULLA, Dolores, La Coruña en los siglos XIII al XV, Fundación Barrié de la Maza, 1998. Página 215. Transcripción completa en: AMADO CASDELO, Marcos E.: Poder, Dominio e Sangue. A Linaxe Bermúdez de Castro, Señores de Montaos. Edición do autor de Abril de 2017. Anexo I. Páginas 253-259. Para conseguir el libro, ponerse en contacto con el autor: marcosemilioamado@gmail.com

 

3.- Estamos hablando de Señorío Territorial o Solariego, no Jurisdiccional,  puesto que todavía correspondía al Arzobispo nombrar jueces en esta tierra en los años a los que nos referimos. Véase PRESEDO GARAZO, Antonio: Nobleza y régimen señorial en Galicia. Universidad de Santiago de Compostela. Santiago de Compostela, 2011. Página 64.

 

4.- Para el parentesco véase sección de Los Castro.

Para valorar el poder de Los Condes de Lemos, véase Pedro Álvarez Osorio, Conde de Lemos.

 

5.- PRESEDO GARAZO, Antonio: Nobleza y régimen señorial en Galicia. Universidad de Santiago de Compostela. Santiago de Compostela, 2011. Página 67.

 

6.- Archivo Ducal de Alba. Sección de Lemos C-283-1

 

7.- PRESEDO GARAZO, Antonio: Nobleza y régimen señorial en Galicia. Universidad de Santiago de Compostela. Santiago de Compostela, 2011. Página 75.

 

8.- Ídem página 76.

 

9.- Ídem página 74.

 

10.- Archivo General de Simancas, 148911,28

 

11.- BARRAL RIVADULLA, Dolores, La Coruña en los siglos XIII al XV, Fundación Barrié de la Maza, 1998. Página 216.

 

12.- PRESEDO GARAZO, Antonio: Nobleza y régimen señorial en Galicia. Universidad de Santiago de Compostela. Santiago de Compostela, 2011. Páginas 76 y 77.

 

13.- RIBADULLA PORTA, X. E. Enterramiento de Fernando de Castro, señor de Montaos. Periódico Ideal Gallego de 22 de noviembre de 1981. También en PRESEDO GARAZO, Antonio: Nobleza y régimen señorial en Galicia. Universidad de Santiago de Compostela. Santiago de Compostela, 2011. Página 75.

 

 

14.- Alusión al mismo en Archivo Ducal de Alba. Sección de Lemos C-283-1.

 

15.- El Arzobispo Rodrigo de Luna le acusó, entre otros delitos, eçesos, felonyas e yngratitudines, el asesinato de Gonzalo Celeiro, ejercer justicia donde no le competía, forzar a una mujer... Véase PRESEDO GARAZO, Antonio: Nobleza y régimen señorial en Galicia. Universidad de Santiago de Compostela, 2011. Páginas 72 y 73.

 

 16.- Sobre la idea de POSTIGO CASTELLANOS, E.: Caballeros del Rey Católico. Diseño de una nobleza confesional. Hispania. Revista Española de Historia, 189 (1995). Página 188. Citado por PRESEDO GARAZO, Antonio: Nobleza y régimen señorial en Galicia. Universidad de Santiago de Compostela. Santiago de Compostela, 2011. Páginas 50 y 51.